lunes, 1 de diciembre de 2014

Semblanza, Mario Benedetti

Hace calor en el apartamento. Calor y humedad. El señor del tiempo marca seco con su varita y llueven chuzos en el barrío de la Prosperidad de Madrid. Y él, fatigado, inspira del ventolín con resignación (''soy asmático desde hace 40 años'') y recupera el habla. Solía llamarle pesimiesta, y él respondía que no, que él era un optimista bien informado. Con el tiempo y la tentación (del pesimismo) Benedetti se ha convertido en un optimista malherido. ''No es por falta de motivos que no me haya rendido al pesimismo. La humanidad va hacía el suicidio, y eso me angustía mas que mi propia muerte. Cuando los poderes estaban repartidos, la contradicción permitía a veces ciertas mejors sociales, pero ahora la única posibilidad de cambio es que se dé dentro de Estados Unidos: que los norteamericanos se machaquen entre ellos''.

Nacio en paso de los Toros en Uruguay, 1920. Mario Benedetti fue un destacado poeta novelista, dramaturgo, cuentista y crítico, y junto con Juan Carlo Onetti, la figura más relevante de la literatura uruguaya de la segunda mitad del sigo XX. Entre sus numerosos reconocimientos a todas sus obras. Fue Director del Departamente del Literatura Hispanoamericana de la Facultad de humanidades y Director del Centro de Investigación Literaria en La Habana.

En la obra de Mario Benedetti pueden diferenciarse, al menos dos periodos marcados por sus circustancias vitales, así como por los cambios sociales y políticos de uruguay y el resto de America Latina. En el primero, Benedetti desarrolló una literatura realista de escasa experimentación formal, sobre el tema de la Burocracia pública a la cual el mismo pertenecía el espíritu pequeño-burgués que le animaba.

Mario Benedetti no solo abordaba el amor en sus escritos, tambien la muerta era una idea constante en sus obras, aseguro que escribía sobre la muerte para que esta no lo sorprendiera, y que asumía la vida como si fuera inmortal.

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